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Radiadores de bajo consumo

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Quieres un sistema de calefacción eficiente porque el que tienes no te convence? sigues pasando frío a pesar de gastar un dineral en la factura de luz? no te preocupes, tenemos lo que buscas, bienvenido al paraíso de los radiadores con bajo consumo eléctrico

Los mejores radiadores de 2018

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¿Qué tipos de radiadores existen?

Existen diferentes tipos de radiadores que podrás encontrar cuando vayas a elegir uno, estos normalmente se clasifican por el tipo de combustible que usan para generar calor.

  • Radiadores de agua: es un radiador que usa el agua como combustible para generar calor, su potencia energética es de unos 800 watios más o menos. A través de 14 elementos alistonados el flujo del agua caliente se extiende de manera eficiente haciendo que el calor se propague de la mejor manera posible. Es ideal para estancias como un comedor, algo medio, pero nunca para una habitación pequeña donde quizás tengas mejores opciones. El calor o la intensidad se regula mediante una llave que normalmente se encuentra en el lateral de el radiador. El peso de estos radiadores ronda los 15 kilos sin agua.
  • Radiadores termoeléctricos: como bien dice el nombre de este radiador funcionan conectados a la red eléctrica y están fabricados con aluminio para que el calor se propague de manera eficiente, ya que este material es muy buen conductor. La propagación del calor en estos radiadores es muy alta. A la vez estos radiadores se clasifican en tres tipos:
    • Secos: su función es calentar unos paneles internos de mica que desprenden calor en el momento debido a su rapidez, su duración suele ser de una hora más o menos.
    • Fluido: mediante un liquido que transporta el calor de forma eficiente calienta el radiador de forma uniforme. Es algo más lento que los secos pero el calor dura hasta cuatro veces más. Se recomiendan si se les va a dar uno uso de más de 5 horas y menos de 10.
    • Cerámicos: estos son los más lentos de los tres a la hora de producir calor pero lo mantienen bastante más horas. Si vas a usar el radiador más de 8 horas diarias esta es tu opción.
  • Radiadores de aceite: son normalmente unos radiadores con ruedas que contienen aceite como método para generar calor. La potencia de estos radiadores se mide en 100 watios por cada metro cuadrado, por lo que no son radiadores de bajo consumo o al menos la mejor elección para calentar un habitáculo. Es posible controlar la temperatura de estos radiadores mediante un termostáto que en los modelos más actuales vienen incluso con interfáz gráfica. Es de los radiadores más seguros para calentar ya que suelen incorporar un sistema de desconexión automática en caso de sobrecarga.
radiador de aceite
Radiador de aceite

¿Son seguros los radiadores?

La respuesta es sí, son seguros y hay diferentes razones que nos llevan a esta afirmación. Como ya se ha comentado en el desglose de los tipos de radiadores muchos de ellos vienen con termostatos y sistemas de seguridad.

El termostato en un radiador hace que la temperatura sea siempre la que deseamos, de forma que en caso de sobrepasarla entraría en modo ahorro lo cual conlleva a un menor consumo de energía. También suelen tener sistemas que desconectan el electrodoméstico de la red eléctrica en caso de sobrecargas, esto mayormente se hace porque utilizan líquidos como conductores lo que provocaría un buen problema.

A pesar de lo que puedas leer en otras páginas webs se recomienda no utilizar cubre radiadores ni taparlos con cualquier otra cosa, como cualquier otro método de calefacción mantenlo siempre alejado de cosas que puedan prender.

Radiadores con y sin instalación

Como ya te habras dado cuenta en los tipos de radiadores, existen los que requieren de instalación y los hay que no, como algunos de aceite que tienen ruedas incorporadas y son portátiles, pero como hay poco que hablar de estos se va a proceder a hacer lo que de verdad interesa, clarar el tema de la instalación.

La primera pregunta que puedes hacerte al instalar un radiador es dónde lo vas a poner. La respuesta a esta pregunta es más sencilla de lo que crees, si quieres ser lo más eficiente posible debes buscar la pared fría de la habitación que en la mayor de las ocasiones es donde hay una ventana. Esta recomendación la hace el IDAE que es el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía.

Otra de las recomendaciones es poner aislante en la pared donde se coloca el radiador parar evitar fugas de energía, si tienes un radiador de bajo consumo con esto ya deberías notarlo en tu bolsillo de manera notable, parece una tontería pero no lo es, al final sale rentable.

Debes elegir el tamaño adecuado y la potencia que realmente necesitas, ten en cuenta si vives en una finca que el primer y el último piso suelen sufrir fugas de energía a travéss del suelo y el techo  por lo que tendrás que calculas un poco al alza. En base a lo anterior es obligatorio realizar un dimensionado de la instalación ya que la normativa del RITE (Reglamentos de las instalaciones térmicas en edificios) dice que la temperatura media de la instalación debe ser de 60º grados como máximo.

No te olvides si viene un instalador de asegurarte que estén instalados de forma que si desconectas uno no se interrumpa el funcionamiento de los demás, para esto se utilizan las llamadas válvulas de reglaje y detentores entre otros. Por otra parte si vas a mudarte a una finca vieja donde ya hay una instalación verifica que tengan el llamado purgador de aire ya que se hizo obligatorio a partir de 1981.

A tener en cuenta si vives en una finca es que dentro de la unión europea es obligatorio la instalación de repartidores de costes, que son sistemas de medición que contabilizan el consumo de forma individual, es decir, por hogar. Trabaja a baja temperatura (algo que se verá en el siguiente punto), por lo que si tienes esta parte totalmente legal deberías pagar justo lo que consumes y no tragarte el despilfarro de otros como pasaba antiguamente. Al tener un mejor control sobre la instalación puedes llegar a ahorrarte con este sistema hasta un 35%, lo que viene de lujo para tu radiador de bajo consumo y sobretodo para tu bolsillo.

radiador de agua
Radiador de agua

Cómo mantener un radiador

Ya se ha dicho anteriormente pero debes asegurarte de  purgar los radiadores ya que se suele acumular aire dentro del cirtuuito de estos y no se emite el calor de manera eficiente, por lo que se disparará el consumo de energía. Una de las pruebas que puedes realizar es tocar la parte superior del radiador y verificar si está fría o no, si lo está entonces deberías realizar la purga,

Otro consejo es la regulación mediante válvulas termoestáticas, que son pequeños controles que se colocan en las llaves de paso de los radiadores y que sirven para regular la intensidad de forma individual y no en todo el sistema, ya que pueden suponer entre un 8% y un 13% de ahorro energético. Lo ideal es que la instale un profesional para evitar fugas ya que podría ejercer el efecto contrario al ahorro energético.